domingo, 22 de diciembre de 2024

LA SIERRA DEL LINCE IBÉRICO



Despedimos el año con lo que más nos gusta.Salir al campo para tratar de ver un lince. Siempre supone emoción aunque no siempre se consigue.Es cauto, silencioso,esquivo a veces y otras muchas un descarado que se te llega a acercar hasta dar miedo.Por todo esto y por mucho más merecen la pena quitarse horas de sueño, los madrugones al alba y los cientos de kilómetros en cada intento.No sé si se me entiende pero pienso seguir en ello mientras pueda.Feliz fin de año a todos.

Lince ibérico trasladando a sus cachorros.

Una soleada mañana de primavera una hembra de lince ibérico traslada a sus cachorros a un cubil más seguro para ellos.Es una práctica habit...