Pasamos de observar a la más imponente de nuestras rapaces nocturnas a la más menuda.El autillo es del tamaño de una lata de refresco.Esta pequeña rapaz nocturna nos visita como cada primavera para pasar aquí la época estival y para criar en nuestro bosques y jardines antes de volver al continente africano.En ocasiones algunos ejemplares permanecen en la península durante todo el año aunque no es lo más común.Su silbido corto los delata entre las ramas donde se camuflan y aun siguiendo el sonido es realmente difícil verlos.Ha sido una jornada de observación muy interesante acompañado de amigos.Espero que os guste.
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La noche de los linces.
https://youtu.be/72KXCT1PWGQ
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